Las miradas de un paseante

Colección artística que convierte el paseo urbano en páginas de acuarela,
capturando la esencia de la vida española desde la mirada íntima del paseante.

el artista

Fabián Barco Yruretagoyena

…el acuarelista.

Su obra transforma rincones urbanos en escenas de contemplación poética.

Paseante incansable, mezcla el rigor técnico con una mirada sensible que capta la luz, la emoción y la memoria de la ciudad.

Sus acuarelas no reproducen: invitan a detenerse, a habitar y redescubrir
el alma de lo cotidiano.

todas las miradas…

Córdoba

La Córdoba que aparece en estas páginas es la de un paseante atento, que recorre sus calles con mirada serena.
Una ciudad donde la historia vive en cada rincón, entre sombras, patios y piedra.

El autor capta esa atmósfera y la traslada a la acuarela, invitando a contemplar.
Córdoba se ofrece así como una experiencia íntima para quien sabe mirar.

— Manuel López Camareno

Madrid

En estas páginas vemos la mirada de un manchego que, como tantos, hizo de la Villa y Corte su vida y creación artística.

Madrid, rompeolas de todas las Españas, fruto de su historia, acuerdos y errores.

La mano del autor ofrece
aquí una bella síntesis
del Madrid de hoy.

— Manuel Espadas Burgos

Ciudad Real

Fabián, en su recorrido por la ciudad, con la mirada propia del pintor, capta cada detalle de nuestro pasado y presente.
Lo traslada a la lámina como con papel de calco, añadiendo breves textos manuscritos de gran grafismo sobre monumentos, calles, edificios y arcos.

— Manuel López Camareno

Toledo

Las miradas de Fabián Barco sobre Toledo recuerdan al clásico Toledo
en la mano de Sixto Ramón Parro (1857).

Ambos comparten algo esencial: al leer sus textos o ver las acuarelas de Fabián, es como tener Toledo en las manos para contemplarlo con deleite.

 — José María Barreda Fontes

Segovia

Fabián ha mostrado a la musa sus dibujos y su visión del paisaje urbano.

Dejar surgir edificios y paisajes fue para él algo lógico y necesario.
Lo revelan sus encuadres, la luz y las figuras humanas  -turistas, terrazas, coches- testigos de
la vida en esos espacios.

— Alonso Zamora Canellada

Sevilla

La Sevilla del libro es la que un paseante atento descubre al final de la primavera, recorriendo su centro histórico y dejándose sorprender.

Es la Sevilla que disfruta quien sabe mirar, porque todo lo reflejado está en sus calles, a la vista de todos
en lo público.

 — Ignacio López Urteaga

Cáceres

Lejos de ser simple archivo gráfico, sus pinturas muestran vibrantes detalles de una ciudad viva.
El artista captura fuentes que gorgotean, sombras de árboles,
flores y cielos luminosos, del amarillo pálido y melocotón al lavanda y turquesa intensos.

 — Andrew Ferren

un viaje que transforma el paseo en arte y memoria

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